
Siguiendo mi cruzada particular para que comáis verdura, hoy os propongo una receta súper sencilla y muy rica que incluye verde sin caer en la típica ensalada.
Como dato curioso, la fuerza sobrehumana que le daban las espinacas a Popeye es (a parte de una fantasía de los animadores y guionistas) debido a que se creía que las espinacas tenían una gran cantidad de hierro. Por lo visto, en un estudio de 1870 sobre las propiedades de las espinacas, al investigador en cuestión se le fue el dedo y corrió la coma una posición más de la cuenta en el dato relativo al porcentaje de hierro. Las espinacas tienen hierro pero en general son buenas para la circulación, ayudan a que el azúcar pase más rápido a la sangre y al tener fibra son buenas para ir al baño. Alimento completo!
Y tras este rollo que espero haya servido para lavad vuestros cerebros y que ahora comáis espinacas 24/7, Dentro receta!
Tiempo: 10-15 minutos
Ingredientes (para una tortilla individual):
- 100 gramos de espinacas (a ser posible frescas, congeladas también valen pero no están tan buenas)
- 3 huevos
- Sal
- Un puñado de mozarella rallada de las de hacer pizza (u otro queso en su defecto, tampoco es hiper obligatorio)
- Un diente de ajo
- 2 chorreones de aceite de oliva
Preparación:
- En una olla pequeña se echa un chorreón de aceite y se pone a calentar a fuego medio.
- Se corta el ajo en trocitos pequeñitos (eliminando el germen para que no repita) y se echa a la olla.
- Cuando el ajo esté doradito (que no negro, cuidao) se echan las espinacas. Dependiendo de si son frescas o congeladas tardarán más o menos en hacerse pero normalmente las frescas tardan unos 3 minutos y las congeladas entre 7 y 10.
- Mientras se hacen las espinacas, en un bol grande partimos los 3 huevos, los batimos y les echamos sal.
- Una vez las espinacas estén hechas (sabréis que están hechas porque el color es verde muy oscuro y están hechas hilos) las añadís al bol grande junto con los huevos. También se añade la mozarella y se remueve la mezcla para que cuaje un poquito.
- Se calienta una sartén mediana antiadherente a fuego fuerte y se le añade un poquito de aceite. Cuando el aceite esté bien caliente (saldrá un poco de humillo) añadís la mezcla del bol. Se deja un minuto así y se le da la vuelta ayudándoos de un plato. Dad las vueltas que consideréis necesarias y voilá, tortilla hecha 🙂
Cuándo hacer: En cualquier momento, receta fácil y sanísima.
Se puede congelar: No soy muy partidario de congelar huevo, mejor dejarla en la nevera si sobra!
Trucos:
- Se le pueden añadir algunas especias para que el sabor sea distinto, como por ejemplo algo de comino.
- Una versión más contundente de lo mismo es añadir taquitos de jamón serrano en el paso 5, aconsejable si tenéis muuuuucha hambre. Si vais a añadir jamón no pongáis mucha sal!!